viernes, 3 de febrero de 2017




Lema provincial del año: “CONMUÉVETE”.

“Con todo, quiere alabarte el hombre, pequeña parte de tu creación. Tú mismo le excitas a ello, haciendo que se deleite en alabarte, porque nos has hecho para ti y nuestro corazón estaré inquieto hasta que descanse en ti” (S. Agustín. Conf. 1,1).

Desde la inquietud (corazón inquieto) que caracteriza nuestro estilo agustiniano:

OBJETIVO GENERAL:
MOTIVAR (y ANIMAR) a nuestra comunidad educativa (niños, jóvenes y adultos) a y en la fascinante búsqueda, desde un corazón inquieto, de Jesús de Nazaret, su vida y su obra como irradiación de lo permanentemente nuevo en esta hora de la historia de hoy (aquí y ahora).   
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
·        Sostener y cimentar el itinerario pastoral (programación, actividades, eventos, etc) alentando el clima amistoso de entrega, confianza y servicio entre todos.
·        Apostar por el trabajo en Equipo (grupo –Comunidad) valorando el bien común por encima del propio.
·        Afianzar en nuestros destinatarios la inquietud por buscar juntos a Jesús de Nazaret.
·        Suscitar en nuestros destinatarios el deseo entrañable de seguir a Jesús en las distintas circunstancias de sus vidas.
·        Mostrar con nuestra vida el rostro misericordioso de Dios, desde la interioridad y el compromiso solidario, lo que realmente conmueve nuestras entrañas.  
Valores a trabajar desde el corazón inquieto que se conmueve ante el mundo y en el mundo son:

-          La Interioridad: opción preferencial por lo profundo en contraposición a lo superficial, lo permanente y substancial como alternativa a lo circunstancial y efímero. No se puede encontrar a Dios sin antes encontrarse a sí mismo (conocimiento personal).
-          La Verdad que da sentido a todo cuanto hacemos. A la verdad se va por el amor. Para llegar a la Verdad hay que recurrir a la razón.  El amor a la verdad le lleva al hallazgo de la Verdad, a abrazarse a ella misma por amor y proseguir el viaje de la vida anclado en la Verdad.
-          El compromiso: tenemos la certeza de que solo desde el compromiso serio y responsable tiene sentido todo cuanto hacemos. El compromiso nos exige salir de nosotros mismos y echar una mirada a nuestro entorno. Comprometernos con los otros y por los otros.
-          La solidaridad: es la puesta en marcha de una preocupación constante por el otro. Es la acción referencial de nuestro ser cristianos hoy. El ser humano no vive en solitario sino en solidario.

domingo, 4 de octubre de 2015

¿Qué es la MISIÓN?



BUENOS DÍAS…


¿Qué tal comenzamos este lunes? Vamos a tomarlo con ganas porque hoy puede ser un gran día.

La semana pasada, hemos cambiado el tema de los “buenos días”; y es que octubre es un mes misionero. Pasamos, por tanto, del tema de la Unidad, al de la Misión.

Todos, más o menos, sabemos qué es la misión pero, durante este mes, vamos a profundizar juntos un poco más en este conocimiento para darnos cuenta de que tú también puedes ser misionero.

Hoy, simplemente comparto contigo esta oración de un obispo brasileño que nos acerca al sentido de la palabra MISIÓN. La oración se titula “Misión es…”



Misión es partir,
caminar, dejar todo,
salir de sí, quebrar la corteza del egoísmo
que nos encierra en nuestro yo.

Es parar de dar vueltas
alrededor de nosotros mismos
como si fuésemos el centro
del mundo y de la vida.

Es no dejar bloquearse
en los problemas del mundo pequeño
a que pertenecemos:
La humanidad es más grande.

Misión es siempre partir,
más no devorar kilómetros.
Es sobre todo abrirse a los otros
como hermanos, descubrirlos
y encontrarlos.

Y, si para descubrirlos y amarlos
es preciso atravesar los mares
y volar por los cielos,
entonces misión es partir
hasta los confines del mundo.

(Monseñor "Dom" Helder Câmara)



Para terminar, quiero agradeceros vuestra presencia el sábado, en el Día de la Familia: fue un día muy especial, gracias a vuestra participación.

También animaros a entregar cuanto antes las inscripciones de Tagaste, ya que estamos realizando los grupos.

Asimismo, recordar a los encargados/as de Pastoral de 4º A, que este miércoles les toca elaborar los buenos días, en torno al tema de la Misión.

Que tengáis un estupendo día y una feliz semana.


PASTORAL

domingo, 27 de septiembre de 2015

Construyendo Unidad





BUENOS DÍAS…

Estamos llegando al final del mes dedicado a la UNIDAD y creo que ya tenemos pistas suficientes para saber lo que es. De todas formas, si ves que todavía andas un poco “pez”, te invito a que mires Facebook –en el caso de los peques, con papá y mamá- y revises todos los buenos días que hemos ido haciendo a lo largo de este mes de septiembre.

Con tanta información, ya sólo queda ponernos en marcha y demostrar en la práctica que valoramos la unidad. Así que te propongo que hagas llegar al departamento de Pastoral alguna idea o iniciativa original para mejorar, en este caso, la UNIDAD en el Colegio.

Puedes hacerlo solo o presentar esa iniciativa como clase. Animaos a realizarlo porque todos nos podemos beneficiar de ello; además, las ideas que lleguen recibirán un pequeño premio. Tenemos de margen para presentarlas toda la semana.

Despido estos buenos días con una oración muy bonita e inspiradora sobre la unidad: valor que, sin duda, necesita nuestro mundo.


Jesús, no tienes manos.
Tienes sólo nuestras manos para construir un mundo donde habite la justicia y la unidad.
Jesús, no tienes pies.
Tienes sólo nuestros pies para poner en marcha la libertad y el amor entre todos.
Jesús, no tienes labios.
Tienes sólo nuestros labios para anunciar la Buena Noticia de que es nuestro amigo.
Jesús, no tienes medios.
Tienes sólo nuestra acción para lograr que todos los hombres y mujeres sean hermanos.


¡Feliz día y feliz semana!

PASTORAL

martes, 22 de septiembre de 2015

UNIDAD

Buenos días a todos:

¿Alguna vez has rezado el credo en misa? ¿Alguna vez has dicho de carrerilla aquello de “creo en la comunión de los santos”? ¿Alguna vez haz pensado qué demonios es eso de la comunión de los santos?

Vamos a reflexionar un poco sobre el significado de esta bonita expresión, y para ilustrarlo que mejor que pensar, para todos los que os gusta el deporte, en el partido más importante que tu equipo favorito haya jugado jamás… Piensa en cómo se siente la afición antes de salir al campo… En cómo se vitorea a los jugadores… En cómo se cantan juntos cánticos de apoyo… En cómo se te ponen los pelos de punta… En cómo existe una unión total por una misma causa entre todos los aficionados del equipo…

Pues algo así parecido es la Comunión de los Santos, pero aún más fuerte.

Y es que, a los que creemos en Jesús, y tratamos de seguirle, es eso precisamente lo que nos une. Cristo nos une y nos hace ser una sola familia, la Iglesia.

Hoy y todos los días, tenemos que estar alegres, contentos, y nuestro pelo debería erizarse, al igual que ocurría en el estadio con nuestro equipo favorito, al sentirnos unidos por Jesús. Porque todos los cristianos luchamos juntos por una misma causa: por Amor, por hacer el bien allá donde vayamos, por dejar una sonrisa en la cara de las personas, por compartir todo lo que tengamos, tanto cosas materiales como no materiales.

Recemos juntos para que el Espíritu Santo venga sobre nosotros como lo hizo con los apóstoles el día de Pentecostés y nos mantenga unidos en todos los ámbitos de nuestra vida: En el Colegio, en la Familia, con nuestros Amigos, con la Iglesia…

Invoquemos juntos al Espíritu Santo:

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas

y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz, y enriquécenos.

Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;

por tu bondad y gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.